martes, 15 de enero de 2013
Porque dejé de soñar....
El eco de esas palabras resuena entre la espesa niebla desde que, hace tiempo ya, dejó de hablarme la soledad. Desde que me alejé del mar.
Porque dejé de soñar; porque mis sueños ya no eran sueños que deseara hacer realidad.
Porque se me durmió el alma una tarde sin tiempo; sólo quedaron tardes vacías y tristes, sin colores, sin el azul del mar.
Tal vez fuera aquella tarde en la que te vi marchar.
Porque, de pronto, ya no encontré tu mirada en mi sendero y la noche llegó triste, huérfana y abandonada.
Tal vez....tal vez por eso...pensé en dejar de amar.
Pero...porque quiero recuperar esos sueños, te necesito. Necesito que vuelvas a hablarme.
Porque necesito volver a encontrarte en la noche atravesando mis sueños....
¡Hablame de nuevo, mi querida soledad!
Adel
miércoles, 31 de octubre de 2012
Venciendo la niebla
Niebla....niebla espesa y oscura que envuelve las calles y las plazas...que se prolonga más allá de los paisajes y se adentra, a veces, hasta el alma.
Frio que inunda el corazón y te deja aletargada...sin ánimos para respirar siquiera...sólo te apetece estar acurrucada...envuelta en una cálida manta de silencio, dejando que los pensamientos vuelen hasta alguna playa tranquila y soleada en la que poder desnudarte por completo de cuerpo y alma...y dejar que el tibio sol acaricie tu piel y te abrace con sus rayos de esperanza.
Pero...la niebla permanece prendida en las ramas de los altos chopos que bordean el rio...en el sauce que llora cada dia sus eternas lágrimas...en el roble...en las acacias...
Hay que volar, amiga mia...Hay que subir más alto...utilizar los sueños para llegar a la copa de los árboles más altos, para huir de la melancolía que se enreda en nuestras almas como hace la niebla en los altos chopos....y nos deja así, como dormidas sin sueños de colores....sin el brillo de las flores, sin aromas y sin risas que despiertan y que cantan.
Quiero llevarme tu niebla hasta donde nada ni nadie pudiera alcanzarla... Hasta las estrellas, que se esconden en su velo gris de gasa, y se quedan casi rotas en la noche...como jirones de luz en busca de algún alma en la que quedarse dentro, luminosa, haciendo que brille tu sonrisa y tu mirada.
Dame tus manos frias...Te daré mi calor esta mañana en la que la niebla no podrá con tus sueños, con tu alegría, con el color de tu amistad...con el calor sincero de tu alma...
¿Ves? ¡la niebla...ya levanta!
miércoles, 19 de septiembre de 2012
Conchitas y caracolas
Al volver de Mallorca me he traído conmigo un montón de conchitas y caracolas de todas las formas y colores. Algunas son realmente preciosas y parecen tener aún dentro alguna gota de mar...Y hasta me parece sentir ese olor a sal y hasta una pizca de ese rumor que tanto me subyuga cuando lo escucho con los ojos cerrados... o casi semiabiertos para no perderme ni por un instante su color, ya sea el azul intenso del mediodia o ese plateado por la Luna tan característico del amanecer; o el azul oscuro y casi negro donde se reflejan las estrellas en las noches sin Luna.
Cada verano que vuelvo se me enciende la nostalgia. No puedo evitarlo. Cuando me despido de mis hermanos y el avión despega dejándome ver desde la ventanilla los campos llenos de verdor y las orillas con sus bordados de espuma, siento una punzada extraña en el corazón porque pienso que no sé cuánto tardaré en volver de nuevo a disfrutar de su compañía y de todo lo que esa isla representa para mí. Allí es donde contemplé por primera vez el mar y a pesar de los años transcurridos no olvido la sensación que me causó al verlo. Su imagen se quedó fija en mis retinas y con el paso del tiempo, de los muchos años transcurridos, tan sólo he comprobado que el amor hacia ese mar que sentí aquel día tan sólo hace crecer y crecer. Y no sólo hacia el mar sino hacia esa isla que esconde rincones y calitas maravillosas en donde parece que el tiempo se detiene para ser disfrutado y vivido siempre, siempre, siempre....
Seguro que el próximo año volveré...seguro. No me atrevo a pensar en otra cosa diferente. De momento conservo siempre a la vista estas caracolitas y siempre llevo alguna colgada al cuello para sentir en mi piel la caricia del mar, de ese mar en donde nacieron y que yo ahora disfruto desde mi añoranza hasta que vuelva a dejarme mecer en sus aguas y ser otros días casi feliz...casi...
domingo, 16 de septiembre de 2012
Fuera de la cueva....¡bicho!
Gracias Jana, gracias a ti porque si no tal vez hubiera estado otros pocos meses dentro de la cuevita... Y es que tampoco se estaba tan mal allí... Y lo malo es que te acostumbras y luego cuesta un triunfo salir... Y así van pasando los días,las semanas y hasta los meses... Claro que casi casi nos ha pasado lo mismo a las dos ¿eh?.
La verdad es que me alegro mucho de que tú también hayas vuelto pues sabes que me encanta leerte y también te he echado mucho de menos. Como verás (y supongo que verán) le he quitado el tapón al mar y he dejado que los peces se vayan al fondo donde reina más tranquilidad, y ahora estoy en el campo disfrutando un poco de la paz y la calma, así que he acomodado el Blog a la nueva circunstancia y a ver si con un poco de constancia vuelvo...y volvemos todos a una rutina que no por ser la única que no cambia no por ello deja de ser interesante vivirla.
Lo malo de estar tanto tiempo sin entrar al PC es que se me ha ido la poca maña que tenía y me cuesta bastante estar dale que dale. No me acostumbro a estar tanto tiempo sentada así que como la espalda me reclama voy a ver si la hago caso y me doy una vuelta para estirarla un poco. Gracias de nuevo, Jana y gracias también a tod@s los que durante este tiempo han tenido la amabilidad de no olvidarme. Gracias
domingo, 18 de diciembre de 2011
Por si vienes.....
No es un árbol de Navidad, tan sólo es un árbol rojo y a sus pies puedes ver, si quieres, todos mis mejores deseos para ti...ahora, en estos días tan duros y siempre. Están envueltos en papeles de los más bonitos colores.
Adel
jueves, 15 de diciembre de 2011
Desde la cueva....
No sé lo que le pasa a este blog ni creo que sea capaz de adivinarlo, porque soy bastante negada para rebuscar por los entresijos esos por los que hay que andar con una linterna y gafas de bucear, pero el caso es que se me ha vuelto a esfumar la imagen de cabecera y por más que la he intentado poner de todas los tamaños no hay forma de que quede del tamaño que quiero.
Y menos mal que me ha permitido poner ese acuario de pececitos que se supone que son de agua de mar...por eso del título.
De todas formas seguiré intentándolo cada vez que que entre por aquí...hasta que se canse de rechazarlo. Y como no he podido hacer nada con lo de la imagen pues me he decidido a poner el árbol de Navidad ( pufff! debo de estar loca)...el pobre estaba lleno de polvo y telarañas jajaja ( es broma) pues llevaba unos años escondido dentro de un armario en la terraza. Esto de estar escondida en la cueva tiene unos resultados extraños.
El Belén no he podido ponerlo. Totalmente imposible. Mi hijo, que de vez en cuando tiene unos arrebatos de total limpieza, empezó a vaciar cajones y armarios y por tirar, hasta ha tirado la caja en la que guardaba el Belén,que por cierto, tenía algunas figuritas de cuando era yo pequeñita.... Piezas de antigüedad y de museo jejeje. Una pena que ya no tiene remedio y que de nada vale enfadarse o sentirlo.
Asi que si me animo a poner algo más...intentaré hacerlo yo manualmente, que tiempo tengo bastante aunque ganas ... algo menos.
Bueno, pues eso, ahora voy a tomar algo calentito y me volveré a la cueva, que parece que está acostumbrándose a mi presencia y empezamos a llevarnos muy bien.
Besitos
lunes, 12 de diciembre de 2011
Casi de revés...
Como digo más abajo, estoy en ese "punto" al que yo llamo de no retorno porque me parece siempre que nunca volveré a estar más o menos como suelo ser y estar el resto del año: un poco bien y un poco regular...un tanto así y otro algo al revés; o sea como casi todos los humanos.
Pero en este tiempo que suele empezar cuando Noviembre empieza a declinar y se avecina Diciembre, yo... ¡uffff! no sabría como decirlo; en este tiempo y hasta que pase medio mes de Enero yo no soy yo y me gustaría esconderme en alguna cueva, muy lejos de aquí, entre la frondosidad de algún bosque tal vez, en donde el silencio fuera total....o casi y tan solo fuera roto por el canto de los pájaros o de algún otro animalillo. Ay señor, qué rara soy...pero no lo puedo evitar. Estos días que se avecinan me vuelven del revés y si casi nunca me siento nada, en este tiempo me siento NADA con mayúsculas y solo pido a gritos en mi profundo y diario silencio unos brazos que me abriguen: ¡Casi nada! Eso es más difícil que esperar el premio Gordo en la lotería.
Así que si hasta ahora he tardado tanto en aparecer por aquí, no sé cuando volveré a asomarme. Tal vez sea al año próximo o tal vez sea nunca...pero hasta es posible que sea mañana mismo. Eso depende...¿qué sé yo de qué dependerá? Os echo de menos a muchos de los que soléis pasar por esta vuestra casa..y al menos he tenido noticias de alguien que me ha "añadido a su círculo" y me ha invitado a...no sé qué..porque la verdad es que de esos sitios no soy asídua y no sé cómo llegar a ellos. Pero estoy muy agradecida y me ha hecho sonreir. Y desde aquí...y luego...le daré las gracias.
Os deseo a todos que paséis estas fiestas que se aproximan lo más adecuadamente a vuestros deseos y gustos y que lo que queda de año y el próximo sigáis luchando por ser felices porque con la que está cayendo va a costar un poco bastante. Al menos ese es mi deseo.
Yo..me voy corriendo a mi cueva antes de que alguien me encuentre...
Adel
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