jueves, 20 de junio de 2013

Navegando....





He navegado un poco  por varios blogs y  he podido comprobar que el ánimo de sus propietarios  no es demasiado boyante en muchos de ellos. Está visto que este año no está siendo muy propicio y que los "hados" no favorecen a casi nadie, así que habrá que llenarse de fuerza de donde se pueda y de donde nos la quieran o puedan dar... e incluso cobrar. No nos queda otra.

Ya hacía demasiados años que no pasaba por esa fase en la que sin la solidaria ayuda  de quien te la puede ofrecer y de la que te ofrecen a  cambio de unos cuantos euros no intentaba subir esa cuesta que la Vida te pone a mano   para que hagas un poco de ejercicio y la vayas subiendo como dios (o quien sea) te dé a entender.

Y menos mal que hemos podido "hormiguear" (palabra, o mejor dicho palabro que acabo de inventarme) un poco estos primeros meses del año, porque entre el psicólogo y el dentista al final voy a tener que ir de vacaciones a la calle de al lado de mi casa.
En fin, menos mal que entre unas cosas y otras he perdido unos cuantos kilos y que eso me vendrá bien al intentar meterme el bañador. ¡Ay señor, no hay mal que por bien no venga!

Ya me gustaría navegar por esta playa (mi favorita)  pero de momento seguiré navegando en seco por algunos blogs más a ver si encuentro mejor ánimo...

El que deseo para todos.

miércoles, 19 de junio de 2013

Saliendo del pozo...







Me arrastro por el húmedo y oscuro suelo de este pozo al que me lanzó la Vida hace ya demasiado tiempo ( es preferible echarle la culpa a la Vida que a una misma que se niega a luchar) y del que intento en vano salir. No niego que tampoco hago demasiado esfuerzo por subir a la superficie y darle un buen puñetazo a esta desidia, a esta molicie que me tiene atrapada y de la que me cuesta tanto soltarme.
A veces me siento demasiado sola, demasiado triste sin ti... pero no hago nada por remediarlo. No sé, puede que me importe muy poco o casi nada dejarme llevar al final de una Vida a la que ya le queda demasiado corto recorrido. Por eso... a veces me digo; ¿para qué luchar?  ¿Para qué gastar unas energías de las que carezco y que nada parece importarme recuperar? Entonces, ¿de qué demonios me quejo?
Tan sólo es éste un momento en el que me he atrevido a abrir un resquicio pequeño por el que me ha parecido advertir la entrada de un débil rayo de luz, Escaso, delgado, casi nin brillo pero al menos es un pequeño rayo al que voy a intentar aferrarme con toda la fuerza que me sea posible. Porque así no puedo contínuar. Hace tiempo bromeaba pensando y diciendo que era una pequeña cueva en la que me había refugiado y en la que me santía cómoda... pero yo sola me estaba engañando.
Y sin saber cómo descendí al  fondo de este pozo del que todos sabemos su nombre y, cuyo nombre nadie queremos pronunciar. No importa el nombre que se le dé. Este "pozo" es tan negro que aunque escribiéramos su nombre con luces brillantes no seríamos capaces de poder leer nada en sus paredes porque éstas son oscuras y asfixiantes y nos mantienen atrapados como un sudario de muerte en el que, además, nos sentimos a gusto (una especie de comodidad y aceptación que no nos deja pensar en nada que no sea dejar que el tiempo pase y llegue lo más pronto posible la Muerte. Porque ese es el resultado que nos espera si no damos un fuerte impulso para salir a flote... de la forma que sea.
Uffff!, hacía demasiados meses que no escribía, que no hablaba conmigo misma y trataba de entender esta pena y esta tristeza que me tiene atrapada y que apenas me deja respirar. Voy a intentar hacer algo por mí. Voy a intentarlo. Total... lo único que puedo perder si no lo consigo es la Vida. Tampoco es tan grave ¿no? Bueno, esto último es tan sólo ese corte de manga que intento darle a la misma Vida... o a la Muerte. Por ver quien gana. Quiero poder contarlo. Quiero ser yo la ganadora.

Adel

martes, 15 de enero de 2013

Porque dejé de soñar....




El eco de esas palabras resuena entre la espesa niebla desde que, hace tiempo ya, dejó de hablarme la soledad. Desde que me alejé del mar.

Porque dejé de soñar; porque mis sueños ya no eran sueños que deseara hacer realidad.

Porque se me durmió el alma una tarde sin tiempo; sólo quedaron tardes vacías y tristes, sin colores, sin el azul del mar.

Tal vez fuera aquella tarde en la que te vi marchar.

Porque, de pronto, ya no encontré tu mirada en mi sendero y la noche llegó triste, huérfana y abandonada.

Tal vez....tal vez por eso...pensé en dejar de amar.

Pero...porque quiero recuperar esos sueños, te necesito. Necesito que vuelvas a hablarme.

Porque necesito volver a encontrarte en la noche atravesando mis sueños....

¡Hablame de nuevo, mi querida soledad!

Adel

miércoles, 31 de octubre de 2012

Venciendo la niebla




Niebla....niebla espesa y oscura que envuelve las calles y las plazas...que se prolonga más allá de los paisajes y se adentra, a veces, hasta el alma.
Frio que inunda el corazón y te deja aletargada...sin ánimos para respirar siquiera...sólo te apetece estar acurrucada...envuelta en una cálida manta de silencio, dejando que los pensamientos vuelen hasta alguna playa tranquila y soleada en la que poder desnudarte por completo de cuerpo y alma...y dejar que el tibio sol acaricie tu piel y te abrace con sus rayos de esperanza.

Pero...la niebla permanece prendida en las ramas de los altos chopos que bordean el rio...en el sauce que llora cada dia sus eternas lágrimas...en el roble...en las acacias...

Hay que volar, amiga mia...Hay que subir más alto...utilizar los sueños para llegar a la copa de los árboles más altos, para huir de la melancolía que se enreda en nuestras almas como hace la niebla en los altos chopos....y nos deja así, como dormidas sin sueños de colores....sin el brillo de las flores, sin aromas y sin risas que despiertan y que cantan.

Quiero llevarme tu niebla hasta donde nada ni nadie pudiera alcanzarla... Hasta las estrellas, que se esconden en su velo gris de gasa, y  se quedan casi rotas en la noche...como jirones de luz en busca de algún alma en la que quedarse dentro,  luminosa, haciendo que brille tu sonrisa y tu mirada.

Dame tus manos frias...Te daré mi calor esta mañana en la que la niebla no podrá con tus sueños, con tu alegría, con el color de tu amistad...con el calor sincero de tu alma...

¿Ves? ¡la niebla...ya levanta! 

miércoles, 19 de septiembre de 2012

Conchitas y caracolas


Al volver de Mallorca me he traído conmigo un montón de conchitas y caracolas de todas las formas y colores. Algunas son realmente preciosas y parecen tener aún dentro alguna gota de mar...Y hasta me parece sentir ese olor a sal y hasta una pizca de ese rumor que tanto me subyuga cuando lo escucho con los ojos cerrados... o casi semiabiertos para no perderme ni por un instante su color, ya sea el azul intenso del mediodia o ese plateado por la Luna tan característico del amanecer; o el azul oscuro y casi negro donde se reflejan las estrellas en las noches sin Luna.
Cada verano que vuelvo se me enciende la nostalgia. No puedo evitarlo. Cuando me despido de mis hermanos y el avión despega dejándome ver desde la ventanilla los campos llenos de verdor y las orillas con sus bordados de espuma, siento una punzada extraña en el corazón porque pienso que no sé cuánto tardaré en volver de nuevo a disfrutar de su compañía y de todo lo que esa isla representa para mí. Allí es donde contemplé por primera vez el mar y a pesar de los años transcurridos no olvido la sensación que me causó al verlo. Su imagen se quedó fija en mis retinas y con el paso del tiempo, de los muchos años transcurridos, tan sólo he comprobado que el amor hacia ese mar que sentí aquel día tan sólo hace crecer y crecer. Y no sólo hacia el mar sino hacia esa isla que esconde rincones y calitas maravillosas en donde parece que el tiempo se detiene para ser disfrutado y vivido siempre, siempre, siempre....
Seguro que el próximo año volveré...seguro. No me atrevo a pensar en otra cosa diferente. De momento conservo siempre a la vista estas caracolitas y siempre llevo alguna colgada al cuello para sentir en mi piel la caricia del mar, de ese mar en donde nacieron y que yo ahora disfruto desde mi añoranza hasta que vuelva a dejarme mecer en sus aguas y ser otros días casi feliz...casi...

domingo, 16 de septiembre de 2012

Fuera de la cueva....¡bicho!

Gracias Jana, gracias a ti porque si no tal vez hubiera estado otros pocos meses dentro de la cuevita... Y es que tampoco se estaba tan mal allí... Y lo malo es que te acostumbras y luego cuesta un triunfo salir... Y así van pasando los días,las semanas y hasta los meses... Claro que casi casi nos ha pasado lo mismo a las dos ¿eh?. La verdad es que me alegro mucho de que tú también hayas vuelto pues sabes que me encanta leerte y también te he echado mucho de menos. Como verás (y supongo que verán) le he quitado el tapón al mar y he dejado que los peces se vayan al fondo donde reina más tranquilidad, y ahora estoy en el campo disfrutando un poco de la paz y la calma, así que he acomodado el Blog a la nueva circunstancia y a ver si con un poco de constancia vuelvo...y volvemos todos a una rutina que no por ser la única que no cambia no por ello deja de ser interesante vivirla. Lo malo de estar tanto tiempo sin entrar al PC es que se me ha ido la poca maña que tenía y me cuesta bastante estar dale que dale. No me acostumbro a estar tanto tiempo sentada así que como la espalda me reclama voy a ver si la hago caso y me doy una vuelta para estirarla un poco. Gracias de nuevo, Jana y gracias también a tod@s los que durante este tiempo han tenido la amabilidad de no olvidarme. Gracias

domingo, 18 de diciembre de 2011

Por si vienes.....



No es un árbol de Navidad, tan sólo es un árbol rojo y a sus pies puedes ver, si quieres, todos mis mejores deseos para ti...ahora, en estos días tan duros y siempre. Están envueltos en papeles de los más bonitos colores.

Sólo para ti, mi mejor abrazo.

Adel